El sol da luz y calor, su energía tonifica, purifica, revitaliza, transforma, renova, y vivifica, pero tambien, si se abusa puede ser grandemente perjudicial.

El sol es otro de los poderosos agentes salutíferos y terapéuticos de extraordinario valor que posee la Naturopatía. Su empleo, si ha de tener el exito deseado, requiere de un acabado dominio de la técnica helioterápica, pues su empleo en manos de un empírico, puede causar daños y a veces muy graves.

La aplicación científica de la acción solar sobre el hombre comienza a partir de los seis meses de edad, lo cual no significa que antes de ese tiempo no pueda ser expuesto y de hecho lo es, a la acción de los rayos solares.

 
             
                     
   

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